Estudio Bíblico

Inicio > Estudio

Hijos e hijas de Dios.



HIJOS E HIJAS DE DIOS.


Introducción.
Más que una relación.
Más que un título.
Más que una calidad.
Más que una etiqueta y un decir.
Es una realidad, una identidad, una determinación de quienes somos, como vivimos, que hacemos, que tenemos y que podemos


Somos la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo (Efe 1:23).
Plenitud = "pléroma" = "pleróo" = hacer repleto, atiborrar, rellenar = estamos repletos, atiborrados, rellenados de Cristo.
Perfectos = Heb 10.14 = "porque por una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados"
Terminados, completos = Col 2:8-10 = "Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en El habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en El, que es la cabeza de todo principado y potestad."
Llenos, atestados = Efe 3:14-19 = Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.


Somos:
Somos hijos e hijas de Dios (Jn 1:12, Rom 8:14-17) (herederos de Dios y coherederos con Cristo del ADN de Dios), engendrados de una semilla incorruptible (1 Ped 1:23) con la naturaleza divina (2 Ped 1:4).


Rom 12:2. (DHH) No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir,lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.


El sobrenombre de Pedro.

Simón: lo que era terrenal, carnal, del mundo, de la vieja naturaleza, sus limitaciones.
Inestable, emocional, impulsivo, agresivo, orgulloso, rebelde, insujeto, etc.

Pedro: lo que era su nueva naturaleza, espiritual, de Dios.
Estable, equilibrado, valiente, disciplinado, humilde, sujeto, etc.


Nuestros nombres para el mundo:
Oveja negra, inútil, fracasado, irresponsable, inestable, colérico, rebelde, miedoso, temeroso, grosero.
Adultero, mentiroso, tacaño, avaro, codicioso, alcohólico, adicto, homosexual, prostituta, etc.
Pero Dios nos ha hecho nuevas criaturas, las cosas viejas, pasaron; El ha hecho todas las cosas nuevas (2 Cor 5:17)
• Somos nuevos.
• Lo viejo ya pasó, se fué a la basura, ya no tengo por qué seguirlo cargando, es un muerto que apesta.
• Tengo una nueva naturaleza, un nuevo ser. (El estuche es el viejo, pero mi verdadero yo es nuevo).
Como señal de ello nos ha dado:
• Una nueva naturaleza.
• Una nueva familia (la Iglesia).
• Un nuevo destino (la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta): Efe 2.10, Jer 29.11, Prov 4:18.
• Varios sobre-nombres que son la prueba de su fe en nosotros
• Hijos e hijas de Dios.
• Santos.
• Justos.
• Perfectos.
• Más que vencedores.
• El que todo lo puede.


27 Sep 2009
Referencia: Identidad (04).