Estudio Bíblico

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Siervos o hijos.



LA LEY Y LA GRACIA.
(De siervos a hijos).



Rom 6:15.
¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.

Rom 7:6.
Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.

Gal 3:10.
Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

Gal 4:4-7.
Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

Rom 6:14.
Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.


De la ley (siervos) a la gracia (hijos).
Dios Padre: para muchos creyentes solo una frase.
Job (Job 42:5-6): de oídas lo conocía.
Mat 25:14-25: la actitud miedosa del siervo inútil evidenciaba un gran desconocimiento de su señor; igual, muchos creyentes no conocen a su Señor. Son hijos pero no viven como hijos sino como jornaleros (Luc 15:11-31).
• No han llegado a comprender la inmensidad del amor de Dios por ellos (Efe 3:17-19).
• Viven en la casa por mucho tiempo, pero no viven como hijos.


La diferencia entre los siervos y los hijos.

Siervos.
Sirven a Dios, van a la iglesia, viven una vida más o menos cristiana buscando recibir recompensas de Dios como ser amados, bendecidos, aceptados, etc.
Viven por méritos, meritocracia, como en el mundo laboral; compiten entre sí; por ello la unidad no es posible.
Edifican su propio reino.
Son activistas.
Su autoestima, valor, identidad, etc., dependen de su desempeño: suben y baja, inseguridad, inestabilidad.
Se le aprecia y acepta por lo que hace.
Comienza el día ansioso y preocupado por lo que tiene que hacer y por agradar a su amo.
Se le acepta por sus capacidades.
Se le acepta por su productividad y desempeño.
Al terminar el día solo tiene paz mental si está seguro de que ha probado con su trabajo que es digno.
Cuando fracasa pone en peligro su posición.
Su confianza se funda en su desempeño.
Su conducta (equivocada) cambia la estabilidad y/o permanencia de su posición.
Demanda (salario), vive pendiente de las bendiciones; conoce las manos de Dios pero no su corazón (legalista).

Hijos.
Sirven a Dios, viven una vida cristiana porque ya fueron recompensados por Dios, son amados, bendecidos, etc.
Viven por amor, como nuestros hijos e hijas en nuestras casas, no compiten entre sí.
Edifican la casa del Padre.
Son adoradores y cumplen un propósito, un destino, una visión.
Su autoestima, valor, identidad, etc., dependen de su relación como hijos del Padre: seguridad, estabilidad.
Se le ama y acepta por lo que es.
Descansa en el amor seguro de su Padre y su familia.
Se le acepta por relación.
Pertenece a la familia por su posición.
Puede estar seguro todo el día y sabe que el mañana no cambiará su estado.
Cuando falla estará triste porque ha angustiado a sus padres pero no tiene miedo de que lo desechen.
Su confianza se funda en que es parte de la familia y en que es amado.
Su conducta no puede cambiar la estabilidad y/o permanencia de su posición.
Ofrece (agradecimiento), vive pendiente de la persona de Dios; conoce las manos de Dios pero por sobre todo conoce Su corazón (misericordioso).

No podemos experimentar la plenitud de Dios sin antes experimentar la plenitud de Su Paternidad, la corona de la revelación de Dios.
Mat 11:27: Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre, y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
Mat 11:25: estas cosas están escondidas de los sabios y de los entendidos (los autosuficientes, los que creen que pueden 1/2 ellos y 1/2 Dios), y las reveló a los niños.
Mat 11:28: son para los que están trabajados y cansados (de sus propias obras de justicia, de su propia meritocracia, y de su fracaso constante en ella), El nos hará descansar (de la meritocracia, de querer ganar por nuestros propios medios, de nuestro autoesfuerzo, independencia, autosuficiencia, egocentrismo, etc.).
Mat 11:12: Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.




05 Ene 2009
Referencia: Identidad (05).