Estudio Bíblico

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Una perspectiva del nuevo matrimonio desde la Biblia.



Nuevo matrimonio.
Unido al tema del divorcio está el tema del nuevo matrimonio (como concesión, no como mandamiento).
• La concesión está expuesta en Deu_24:1-3.
• Mejor es que una persona, si no recibe el don de continencia, se case en lugar de estarse quemando (1Co_7:9).
• No es bueno que el hombre (o la mujer) estén solos (Gen_2:18).
Ahora bien, la concesión si derivaba en un mandato: una pareja divorciada no podía volver a casarse entre sí.
• Esto era una salvaguarda a la decisión del divorcio, porque iba a ser una decisión irreversible.
• Por lo tanto, el divorcio debía meditarse bien, no era una cuestión de tomarse a la ligera (como lo estaban haciendo los judíos en el tiempo de Jesús).
• Ahora bien, bajo la Gracia (ya no estamos bajo la maldición de la ley, fuimos redimidos de ella, Gal_3:13-14), si una pareja divorciada decide volverse a unir en un matrimonio, ello no sería pecado sino restauración y restitución.
Cual sea el caso de un nuevo matrimonio (con una nueva pareja o con la pareja anterior)necesita hacerse bajo los siguientes parámetros.
• Antes de cualquier decisión de volverse a casar (o tener una nueva pareja) las personas divorciadas necesitan pasar por un proceso de consejería para sanar su corazón y no cometer los mismos errores de su primer matrimonio:
• En los parámetros de escogencia de pareja (evidentemente fallaron en su primer matrimonio).
• En los pensamientos, emociones, decisiones, acciones, actitudes y motivaciones (evidente hay fallos en ello porque si no, su matrimonio no hubiera fracasado).
• Solo después de un proceso profundo de consejería y sanidad de su corazón, podría acometer la posibilidad de un nuevo matrimonio.
Antes de ello, un nuevo matrimonio, es exponerse a un nuevo fracaso (si se siembra lo mismo, se cosecha lo mismo) y con mayores probabilidades.

Por otro lado, cuando hay un nuevo matrimonio y uno de los dos (o ambos) tienen hijos del anterior matrimonio hay que tomar en cuenta y prepararse, mediante una adecuada consejería con respecto a los siguientes temas:
• El miembro de la pareja con hijos del anterior matrimonio, sigue siendo padre o madre de sus hijos, de tal manera que ello va a implicar por lo menos dos cosas:
○ La continua relación con esos hijos para ejercer de la mejor manera posible su rol de padre o madre.
○ La relación eventual con la expareja para tratar asuntos relacionados con los hijos de ambos cuando ello sea necesario.
○ Ello implica, para la nueva pareja, el ejercicio de una madurez especial para evitar interferir en la calidad de relación del otro con sus hijos.
○ En el caso de la mujer, además deberá considerar que su pareja tendrá que destinar parte de sus ingresos a el mantenimiento de sus hijos, y por lo tanto, ello afectará de alguna manera la disponibilidad para el nuevo matrimonio.
○ En el caso de un hombre, por lo general si la mujer con la que se va a casar tiene hijos de una anterior relación, deberá considerar que la expareja de ella tendrá que mantener alguna relación con su esposa para tratar temas relacionados con los hijos en común, además de la cuestión de la aportación para algunos de los gastos de ellos. Por el otro lado deberá tener claro que no es el padre de los hijos de ella y por lo tanto no podrá asumir ese rol, sino que su rol será el de un consejero o guía para ayudar a esos hijos a ser lo mejor que Dios ha determinado para ellos.

El nuevo matrimonio es una derivación de un incumplimiento de la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta relacionada con el matrimonio original. Como tal, es también algo que si bien es una concesión de parte de Dios, no es su buena voluntad y por ende un pecado aunque de un tipo diferente respecto a otros pecados.
• Para ello hay amor, misericordia, gracia y perdón de Dios (no es un pecado imperdonable).
• En el momento en el que los miembros de la pareja en un nuevo matrimonio toman conciencia de ello necesitan arrepentirse y pedirle perdón al Señor por ello, reconociendo que una vez que el Señor nos perdona, olvida nuestros pecados, nunca más se acordará de ellos y nos restaura. Por lo tanto la nueva pareja no vive en pecado, cometió pecado pero ya está perdonado y restaurado.
• Algunas Iglesias necesitan revisar su posición al respecto de los divorciados como de los nuevos matrimonios, porque les impiden ciertos privilegios como si su pecado fuera imperdonable, pero si les permiten otro como es el de diezmar y ofrendar lo cual puede constituir una doble moral como la que Jesús les hace ver a los fariseos y escribas en Mat_23:15-22.

21 Nov 2022